Comentario de la noticia por Alonso Contreras
La ministro Fdez. de la Vega, con motivo del día del libro, regala a sus periodistas uno de poesías de José Bergamín.
Por supuesto, Bergamín, es un 'intelectual' de izquierdas. Según informa el diario electrónico Hispanidad, sabemos que participó en el Gobierno criminal de Largo Caballero y durante la Guerra Civil justificaba el "paseíllo". Todo un tolerante. Hoy habría firmado la Alianza de Civilizaciones. Pero aquí no acaban los méritos del personaje, porque resulta que tras un periplo mundial en el exilio franquista, regresa en los años 70 y pasa sus últimos años en las Provincias Vascongadas. Su última voluntad es ser enterrado en Fuenterrabía para que "sus huesos no dieran en tierras españolas". Sin duda alguien que ha entendido la pluralidad de España como lo ha hecho el PSOE. Un buen ejemplo de los referentes intelectuales que De la Vega pretende transmitir a sus periodistas.
Según puede leerse en el libro de J.J. Esparza "El Terror Rojo en España", Bergamín es uno de los responsables intelectuales de la purga contra el POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), llevada a cabo de forma implacable por el Frente Popular (en lenguaje zapateril, el "Gobierno legítimamente constituido"). En un panfleto perpetrado por varios "intelectuales" afectos al gobierno rojo, bajo el seudónimo de Max Rieger, que llevaba por título "El espionaje en España", el camarada Bergamín se despacha contra sus compañeros de revolución de esta guisa:
"El fascismo no podía encargar a simples agentes para que abriesen la lucha contra el Frente Popular Español, el gobierno republicano y el Ejército. El POUM, fundado por Joaquín Maurín con un puñado de aventureros (Nin, Gorkin, Andrade, etc.), expulsados del Partido Comunista Español, reunía para los estados mayores fascistas un conjunto de condiciones especialmente ventajosas, porque teniendo la apariencia de un partido revolucionario tenía la posibilidad de infiltrar sus hombres en las organizaciones de trabajadores, en los periódicos, en los sindicatos antifascistas, para descomponer el Frente Popular [...] Los acontecimientos de mayo de 1937 en Barcelona mostraron que el POUM y sus dirigentes no eran un partido minúsculo que traicionaba. El análisis de estos acontecimientos demostró además que no se trataba de un partido, sino de una organización de espionaje y de colaboración con el enemigo, no de una simple organización de convivencia con el enemigo sino enteramente en sus manos, parte integrante de la organización fascista internacional en España [...] La guerra española ha dado al trotskysmo internacional, al servicio de Franco, su figura exacta: la del caballo de Troya. El lector de este libro sacará él mismo las consecuencias, es decir las verdades que en razón de su evidencia manifiesta no son susceptibles de ser deformadas o mentirosamente transformadas incluso por la pluma mágica y engañosa del pirata Trotsky, jefe visible de estas organizaciones de espionaje y falsificación revolucionaria, al servicio del fascismo internacional".
Toda una obra de arte del agit-pro estalinista.
Bergamín, amigo del "paseillo", hubiese fusilado, sin dudarlo, al señor padre de la ministro de la Vega; un reputado franquista, como todo el mundo sabe.
***Contreras