domingo, 26 de julio de 2009

De la crisis profunda a la salida traumática

Mientras el paro se acerca al 20% y centenares de miles de PYMES quiebran, bancos y cajas españolas declaraban unos beneficios en 2008 de 17.590 millones de euros, más de 3 billones de pesetas


¿Puede un país estar al borde de la quiebra y quienes manejan el 80% de todo su dinero nadar en la abundancia de unos beneficios exorbitantes? A juzgar por los resultados presentados por la banca española, sí. Mientras el paro se acerca al 20%, centenares de miles de PYMES reducen plantilla o quiebran ante la falta de créditos y el gobierno nos endeuda hasta las cejas para tratar de mantener la economía con un pulso vital mínimo, bancos y cajas españolas declaraban unos beneficios en 2008 de 17.590 millones de euros, más de 3 billones de las antiguas pesetas. ¿Cómo se explica esto?

Básicamente por dos razones. En primer lugar por el apoyo y la cerrada defensa de los intereses bancarios de los que se ha convertido en abanderado el gobierno Zapatero (en este asunto, curiosamente, con la estrecha colaboración del PP). 

Apoyo que no se reduce, ni mucho menos, a los 340.000 millones de euros –¡casi 60 billones de las antiguas pesetas!– que ha puesto a disposición de los banqueros para pagar deudas y compensar pérdidas. Aunque esta sea la parte más visiblemente escandalosa. Sino que se extiende al conjunto de leyes y medidas tomadas para salvaguardar los intereses de la oligarquía bancaria.

Coge el dinero y corre 
La última de las cuales consiste en permitir a bancos y cajas que no provisionen más del 50% del valor de una hipoteca que lleve dos años en mora, frente a la legislación actual que exigía provisionar como pérdida el 100% del préstamo fallido. En unos momentos en los que, como consecuencia de la crisis financiera mundial, en la mayoría de países desarrollados se están tomando medidas de regulación más estricta del sector bancario, gobierno y Banco de España toman el camino justamente opuesto. 

En segundo lugar, por la extrema laxitud con la que los reguladores económicos tratan al sistema bancario de nuestro país. Activos que no se contabilizan a precio real de mercado, sino al que bancos y cajas consideran conveniente para cuadrar sus balances, extrañas operaciones por las que préstamos incobrables, viviendas invendibles y suelo sin urbanizar de grandes constructoras e inmobiliarias se transformas en activos bancarios valorados en miles de millones de euros, créditos cuya garantía real (vivienda, suelo, acciones,...) se ha depreciado en un tanto por cien elevado sin que esto se refleje de ningún modo en el capital del prestamista,... 

Sólo con que el Banco de España tratara a bancos y cajas con la mitad de rigor que la Agencia Tributaria exige en la contabilidad de cualquier pequeño comerciante o autónomo o con la que cobra implacablemente el IRPF a cualquier trabajador, la solvencia del sistema financiero nacional dejaría paso a un nivel de pérdidas y de situaciones de quiebra real inimaginables. 

Una realidad que se ha podido maquillar y enmascarar durante cierto tiempo, pero que inexorablemente tiende a emerger al mismo ritmo que la crisis dispara el paro, multiplica la morosidad y hunde el consumo. A tapar esos descomunales agujeros negros del sistema financiero nacional se dirige el segundo plan de rescate aprobado las pasadas semanas. 99.000 millones de euros para bancos y cajas que se suman a los 240.000 ya concedidos en noviembre pasado, en pleno estallido de la crisis financiera mundial tras la caída de Lehman Brothers. Más de un tercio del PIB concedido a la oligarquía bancaria que pagaremos todos los españoles a través del endeudamiento público, la rebaja salarial y las subidas de impuestos. 

El verdadero motor gripado 
Se ha convertido prácticamente en un axioma indiscutible que el sector de la construcción ha ocupado en estos últimos 10 años el papel de motor o locomotora de la economía española. Lo cual constituye una verdad a medias. Y por lo tanto permite falsear la realidad y ocultar a los verdaderos responsables de la crisis. 

Es cierto que en términos de inversión bruta de capital fijo y empleo, el sector de la construcción ha tirado del carro de la economía española desde al menos el año 2001. Pero lo que se no se dice es que todo eso hubiera resultado imposible si detrás de él, alentándolo e impulsándolo, no hubieran estado bancos y cajas. 

La realidad es que si constructoras, inmobiliarias y promotoras han podido construir a un ritmo tan desaforado que ha habido años en que en España se construían más viviendas que en Alemania, Francia e Inglaterra juntas, es porque, por un lado, bancos y cajas han abierto el grifo del crédito sin miramientos al sector del ladrillo. Más de 400.000 millones de euros concedidos al sector de la construcción. 
Mientras por el otro, esos mismos cajas y bancos alentaban al mismo tiempo la concesión de créditos hipotecarios, muchas veces por un valor superior al de la misma vivienda y con unas garantías de devolución, dada la precariedad y la baja renta salarial del mercado de trabajo en España, más que dudosas. 

De esta forma, la oligarquía bancaria de nuestro país –capitaneada por el Santander de Botín– se colocaba en los dos extremos del ciclo, obteniendo sustanciosos beneficios en ambos. En el inicio, bancos y cajas prestaban el dinero con que constructoras e inmobiliarias podían "fabricar" su particular mercancía: las viviendas. Sin esos préstamos multimillonarios jamás habríamos conocido una expansión de esa envergadura. Al final del ciclo, esos mismo bancos y cajas se encargaban de recaudar clientes, mediante la concesión de hipotecas, para que pudieran comprar esa mercancía, que además cada año subía extraordinariamente de precio. En uno y en otro extremo del ciclo, los beneficios principales de esa ingente movilización de capital y de recursos han ido a parar, no a las constructoras como erróneamente se piensa, sino al sector bancario. 

Lo cual explica a su vez que, con tal de mantener esa tasa extraordinaria de ganancia, bancos y cajas recurrieran al endeudamiento exterior como medio de acceder a la financiación necesaria para poder seguir desarrollando a una velocidad desconocida un mercado hipotecario que les proporcionaba una doble, y extraordinaria, tasa de ganancia. 
Preparando la siguiente burbuja 
En ese elevadísimo endeudamiento exterior está, justamente, el origen de que los planes de rescate bancarios en España sean, proporcionalmente a nuestro PIB, los más elevados del mundo. Y la razón principal de que la crisis mundial se esté abatiendo con una ferocidad inusitada sobre la economía española y sobre las condiciones de vida y trabajo de la mayoría de la población. 

Con el nuevo plan de rescate, el gobierno Zapatero no hace más que manifestar, en los hechos, un triple anuncio. 

En primero lugar, que el tan publicitado "cambio de modelo económico" no es más que un brindis al sol. Puesto que el problema central de la economía española no es, o no es principalmente, la dependencia excesiva de la construcción, sino la capacidad de la oligarquía bancaria de dirigir al conjunto de la economía nacional allá donde lo impongan sus intereses de concentración y expansión. Al poner como centro de su política económica el rescate bancario, Zapatero no hace mas que preparar las condiciones para la siguiente burbuja financiera. 

En segundo lugar, que la salvación del sistema financiero constituye la prioridad de su gobierno, puesto que a él dedica el 87% de los recursos públicos destinados a combatir la crisis, mientras que el resto de la población debe conformarse con el 13% restante. Y además correr con los gastos. Confirmando que ésta es una política de Estado, pues en ella tanto PSOE como PP, tanto Zapatero como Rajoy caminan de la mano, aunque en el resto de cuestiones se tiren los trastos a la cabeza. 

En tercer lugar, que la salida a la crisis para nuestro país, no sólo va a ser larga y dolorosa, sino también traumática. Pues como puede verse en el cuadro del saldo vivo de la deuda bancaria, ésta llega en sus colosales dimensiones más allá de 2013. 

Y que nadie sueñe con que los grandes bancos centrales van a seguir con su generosa política de inyección de liquidez una vez que las grandes potencias desarrolladas (Alemania, Francia, EEUU,...) hayan resuelto en lo principal su crisis financiera y hayan procedido al inevitable proceso de concentración y reajuste bancario. 

Entonces habrá llegado el momento de saldar las deudas pendientes con los países más débiles o endeudados. Con dinero o "en especies". Y no hay que olvidar que el último peaje que se vio obligado a pagar nuestro país –la entrada en el Mercado Común– nos costó el desmantelamiento de una buena parte del tejido productivo y la venta de muchas de las principales "joyas de la corona" de nuestra gran industria. Veremos lo que exigen ahora. 
 

sábado, 11 de julio de 2009

RENUNCIA ARMANDO VALLADARES A LA FUNDACION DE DERECHOS HUMANOS.


*Armando Valladares, ex Embajador de EEUU ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU, renuncia a su cargo de Secretario General en la Fundación de Derechos Humanos.

El ex diplomático y preso de conciencia cubano dimite por estar en total desacuerdo con lo que la Fundación de Derechos Humanos, HRF, con sede en Nueva York, publicó en el caso de Honduras y que expresa su rechazo al nuevo gobierno de Honduras.

Valladares, en su carta de renuncia, dirigida al presidente de esa institución, Thor Halvorssen, expresa lo siguiente:


"Mi querido Thor: La nota de HRF sobre los sucesos de Honduras no reflejan la verdad ni relatan históricamente los hechos tal y como sucedieron. Estoy ahora en Italia, no tengo mucho tiempo para un análisis más extenso. Pero el Presidente Zelaya fue y es un traidor a la Democracia. Fue electo engañando a sus compatriotas y cuando con ese engaño llegó al poder, giró ideológicamente y comenzó su plan para cargarse la Democracia en Honduras como lo hizo Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia y Correa lo está haciendo en Ecuador. Zelaya forma parte de la gran conspiración neocomunista que pretende apoderarse de América Latina.

La estrategia ha sido la misma: llegan al poder con elecciones, después, cambian la Constitución, disuelven los parlamentos y se perpetúan en el poder y terminan declarándose marxistas, como Evo Morales.

Lo que Zelaya trató de hacer para estos planes era ilegal. Quiso cambiar la Constitución para reelegirse. La Corte Suprema le advirtió que esa maniobra era inconstitucional y por lo tanto ilegal. El Congreso también le señaló que su pretensión violaba la Constitución hondureña y por lo tanto era ilegal. Con el apoyo y el dinero de un gobierno extranjero (todo el material electoral llegó desde Venezuela en un avión que envió Chávez).

No obstante las advertencias de la Corte Suprema, siguió con sus planes de cargarse la Democracia en su país, donde imperaba la ley y en base a ese imperio de la Ley, la Corte Suprema le ordenó al Ejército, (que no está para defender al Presidente, sino a la Constitución, ) que arrestara y expulsara del país a Zelaya. Eso no es un golpe de Estado, no hay militares gobernando en Honduras. Mientras la OEA vio como Zelaya iba actuando ilegalmente, no dijo una palabra, cuando la Corte Suprema le advirtió que era ilegal su pretensión; la OEA y los que hoy se rasgan las vestiduras, contemplaban en silencio cómplice como este traidor de Zelaya trataba de hundir a su país en el totalitarismo y que se convirtiera en otra Venezuela, en otra Bolivia o en otra Cuba.

La Declaración de la HRF es históricamente incorrecta, dejándose llevar por la cobarde complicidad de los que por falta de valor dejan de hacer o no se atreven a decir las cosas como son. Nada supe de que esa declaración, ni de su publicación de la cual he sabido aquí en Italia.

Por esa razón, por mi desacuerdo absoluto con esa nota, renuncio de forma irrevocable a mi cargo de Chairman de Human Rigths Foundation y también a cualquier cargo en la misma ya sea de miembro del Directorio Internacional o cualquiera otro. Te ruego como Presidente que estás a cargo del quehacer diario de HRF des curso a esta renuncia mía, que yo también lo haré por mi parte".

viernes, 10 de julio de 2009

Algo no huele bien en el relevo del jefe de los servicios secretos

Fango en las alcantarillas

Alberto Saiz , director del CNI destituido, estaba considerado un "hombre de confianza" de Bono. El general Félix Sanz, el sustituto es considerado "persona amiga" en Washington.

Por F. Huertas

Si hubiéramos de creer lo que hoy dice el diario el mundo sobre la dimisión/destitución del director general del CNI, estaría provocada por "una mesa para criar tomates", un caso claro de utilización del cargo para intereses personales, un "caso cerrado". Pero la dimisión de Alberto Saiz como director general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) plantea incógnitas suficientes para que esto no sea así.

Pero no nos engañemos, nada puede provocar un revuelo similar en los bajos fondos del Estado sin que obedezca a razones de peso. Que unas veces salen a la luz y que otras se adivinan por el olor nauseabundo que desprenden. De entrada, en los propios servicios de inteligencia y en los aledaños del gobierno de Zapatero se reconoce que el nombramiento del general Sanz es sólo "el primer paso para la amplia reforma que el gobierno se dispone a abordar en los servicios secretos españoles". ¿Cómo podía ser de otra manera la negativa del presidente del Gobierno y de la ministra de Defensa a avalar la depuración de 60 agentes del CNI, con los que Saiz pretendía atajar las filtraciones desde dentro del CNI? 
Es una simplificación, pero resulta interesante preguntarse si existe alguna relación en el hecho de que el dimitido (destituido) director general del CNI se defina como un "hombre de confianza de José Bono", el hombre que decretó la salida de las tropas de Irak, y que el actual nuevo director –general Sanz Roldán, es jefe del Estado Mayor de la Defensa- sea uno de los militares de confianza de Zapatero, asesor en La Moncloa, donde tiene despacho como Alto Representante para la Presidencia Española de la UE en asuntos de Defensa, experto en relaciones internacionales, que llegó a ser el candidato al mando del Comité Militar de la OTAN y agregado militar en la embajada de España en Washington, considerado como una persona con muy "buenos contactos" con Estados Unidos, una "persona amiga" de Washington. 
Es evidente, a estas alturas, que contra Saiz se ha desarrollado toda una campaña de acoso y derribo. Incluso algunas fuentes del CNI han hablado de "encerrona" para quitárselo de en medio. Las informaciones periodísticas sobre sus presuntas corruptelas, aprovechándose de su cargo para sus reformas residenciales, sólo han podido salir desde dentro ( o como aventuraba una apuesta periodística más maquiavélica, desde el propio entorno del gobierno) con un solo objetivo, quitárselo de en medio. ¿Por qué? Ese es el misterio. Pero que todavía no se conozca no quiere decir que no exista. 
¿Habrán tenido algo que ver los casos de los fracasos del CNI en Cuba, donde dos de los dirigentes, inicialmente vinculados a la transición cubana –el vicepresidente Carlos Lage y del canciller Felipe Pérez Roque- fueron descubiertos relacionándose con el CNI y depurados? ¿No habrá alguna relación con la pretensión de EEUU de que España acepte presos de Guantánamo? ¿Cómo hay que interpretar las declaraciones de la ministra de Defensa, Carmen Chacón, en el sentido de que ha encargado al nuevo "ex máximo responsable del Ejército español un cambio radical en la gestión del CNI"? ¿Afganistán? ¿Obama? 
No sabemos, aún por qué, pero las "alcantarillas" huelen. 
  

martes, 7 de julio de 2009

ESA GENTUZA

Por Arturo Pérez Reverte

http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_edicion=4307&id_firma=9091

Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.

 


sábado, 4 de julio de 2009

Adolfo Suárez - Una Trama Politica - Efemerides

Washington movilizó todos sus mecanismos de control orgánico en los servicios secretos, el ejército y las fuerzas políticas para destronar a Adolfo Suárez


Frente al resto de presidentes Adolfo Suárez es recordado a derecha e izquierda con respeto y admiración. En los homenajes dedicados a el se destaca siempre su "espíritu conciliador" pero callan y ocultan el verdadero perfil del presidente. Frente a las presiones de Reagan Adolfo Suárez congeló la entrada de España en la OTAN.


    La política internacional de Adolfo Suárez era demasiado independiente para los americanos. Suárez visitó Cuba e invito a Fidel Castro a España, recibió en Madrid a Yaser Arafat con honores de jefe de estado cuando se le consideraba un terrorista, e incluso llegó a llevar un observador a la cumbre de países no alineados. Washington no acepto esa irreverencia y  tensó todas sus fuerzas en España para destronar a Suárez. 

   La misión era eliminar a Suarez y su línea y política de independencia.  EEUU movilizó todos sus mecanismos de control orgánico en los servicios secretos, el ejército y las fuerzas políticas, que culminaron con la ofensiva dentro de la UCD y de Felipe González , y la intentona golpista del 23 F hasta provocar la dimisión de Suárez y el derechazo que acabaría metiendo a España en la OTAN.