Es normal que la Television publica, haga o deshaga lo que diga el Gobierno, esto es el claro ejemplo de la manipulacion informativa y del partidismo politico que como en todos los Gobiernos se van desarrollando.
Queremos tirar de la orejas al ente publico RTVE, por algo, que otros colectivo ya han denunciado a la oficina del Espectador de esa casa, argumentando esa parcialidad y esa forma de ver las cosas desde el punto de vista de los socialista, feminazis y otros colectivos en un tema tan importante como es la igualdad.
Todo este asunto viene dado en relacion al reportaje emitido por Informe Semanal, el pasado 25 de octubre de 2008, bajo el título "Hombres por la igualdad", en donde entendemos se vulneraron las normas rectoras del funcionamiento del Ente Público, acorde a la función que tiene establecida por la Ley 17/2006 y que por tanto interesan de su participación.
El reportaje, a través de la voz en off que intenta servir de explicación al motivo del mismo, condiciona subliminalmente la asociación de conceptos e ideas que nada tienen que ver, realizando descalificacíones que perjudican seriamente el interés del menor, así como el derecho al honor de algunos colectivos que defienden derechos fundamentales de esos menores.
Que se plantee la educación bajo modelos de igualdad como un mecanismo preventivo contra la violencia hacia la mujer, nos parece acertado, si bien echamos en falta desde ese mismo prisma de igualdad, más justificable si cabe por el título del reportaje, que no se aplique el mismo criterio para todos los tipos de violencia que coexisten (sobre niños, sobre hombres, sobre ancianos), tan repudiables como el primero señalado, aunque desde nuestro punto de vista muy especialmente el ejercido sobre los menores.
Así nos parece inoportuno e inductor de erroneas asociaciones de ideas, que se ponga como ejemplo de violencia sobre los menores en el ámbito familiar la del padre maltratador y no porque no sea absolutamente condenable, sino porque los estudios (Instituto Reina Sofia para la prevención del maltrato, Save the Children, etc..) vienen indicando la prevalencia de la madre biológica como responsable del maltrato hacia los menores en el ámbito familiar (53% madre biológica frente al 36% padre biológico) atendiendo al maltrato en sus diferentes variantes (físico, negligencias, abusos seuales, emocionales), lo que nos hace valorar la presentación de la información, cuanto menos, sesgada.
La voz en off continúa emitiendo juicios de valor tratando de condicionar el pensamiento del espectador, cuando posteriormente se presenta a Carlos Torres, que acudió a los psicólogos para aprender nuevas formas de relacionarse porque tenía problemas con su pareja, como un hombre "que estuvo a punto de pasar la línea roja", dejando una insinuación en el aire, tras la cadencia informativa que desconocemos si es interesada o casual.
Seguidamente nos presentan la historia de Joanma Torres, un padre divorciado que según nos afirma la voz en off "pidió la custodia compartida y se la negaron pero no se queja de trato desigual como harían los llamados post-machistas", en una inaceptable asociación de ideas que trata de vincular el legítimo derecho de reclamar un sistema de custodia compartida, (mecanismo que está catalogado por la comunidad científica internacional como el más favorable para el desarrollo armónico de los hij@s inmersos en los contextos de separación o divorcio y que incluso ha sido avalado por el propio Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en recientes sentencias), como de un recurso del post-machismo. Entendemos que esta afirmación es inaceptable, mendaz y oportunista.
Nos resulta sorprendente que un programa con la trayectoria de Informe Semanal, pueda incurrir tantas veces en un mismo reportaje, en el mismo condicionamiento asociativo, evidenciando una tendenciosidad contraria, ya no solo a los principios que deben regir la actividad de TVE como un servicio público ofreciendo información imparcial, rigurosa y veraz, sino también al mismo argumento que se trata de defender en el reportaje, "Hombres por la Igualdad".
La CUSTODIA COMPARTIDA, o sus equivalentes como la corresponsabilidad parental o la coparentalidad, está sostenida en valores de igualdad. Rompe con la asignación de los roles mujer-hombre. Establece de forma automática un reparto equilibrado de la presencia de ambos progenitores en la vida de los hijos y de las cargas derivadas de la relación paterno-filial. Evita la situaciones de manipulación consciente o inconsciente de los hijos (otra forma de maltrato que sufre la infancia en estos contextos). Reduce la conflictividad en las rupturas al eludir un sistema adversarial de vencedores y vencidos. Desliga la custiones afectivas de las económicas permitiendo a ambos miembros reorganizar su vida post-ruptura y desarrollar su vida personal y profesional evitando las dinámicas de dependencia de los hijos. Es por ello que debemos llamar su atención por lo escuchado en la emisión citada.
Ello, al margen de que no nos parezca el mejor ejemplo de imparcialidad objetiva sobre estas cuestiones, la opinión del Sr. Lorente Acosta, por más que ocupe un alto cargo de la Administración, cuando recientemente manifestó en una conferencia impartida en León que, "la custodia compartida es una trampa del hombre hacia la mujer" porque "la mujer es capaz de renunciar a casi todo por mantener a sus hijos, y el varón lo aprovecha".
Esta denuncia no es el vehículo adecuado para señalar las incoherencias postulares de dicho señor, pero es harto complejo hablar de igualdad desde un discurso con el que pretender perpetuar en la mujer, el rol de madre cuidadora. Algunos de sus comentarios en el reportaje nos obligan a pensar "excusatio non petita, accusatio manifesta".
Por suerte para nuestra sociedad y sus miembros, la situación que queda reflejada en la historia de Juan Carlos Campomar, es la que va siendo más frecuente entre las parejas que se situan en el tramo de edad de 35 a 45 años, y no son solo la excepción con la que se quieren justificar ciertas medidas de discriminación positiva que han puesto en cuestión derechos fundamentales de muchos individuos en este país.
Es por ello que venimos a solicitarle una rectificación pública dentro del programa citado, así como el ejercicio del derecho a replica con la emisión de un programa que recoja los principios inspiradores de la custodia compartida o modelos equivalentes como la cooparentalidad o corresponsabilidad parental, que están en el polo opuesto a cualquier postulado machista o post-machista, lo que sin duda ha sido un agravio que se hace imperativo subsanar