sábado, 27 de diciembre de 2008

Tiempo de Tirania TDT

Estamos en todos los ámbitos, no cabe duda, en lo que es conocido como T.D.T. Siempre que cito la cuestión, me acuerdo de mi amigo jurista, que se altera, pero a cada paso me afirmo más en la opinión. Y es que, tan asimilada tiene el sistema esa realidad, que ya, y de forma subliminal va introduciendo en el subconsciente de todos sus súbditos la existencia y el reclamo de la misma, de forma que finalmente será reconocida como un derecho social adquirido.

 

Y es que el T.D.T. lo venimos disfrutando a plena satisfacción. Sólo algún inadaptado es capaz de despotricar, pero su queja, lógicamente, se ve limitada a los ámbitos personales y de internet a que tiene acceso, ya que para acallar sus observaciones, está dispuesto todo el entramado de comunicación del sistema.

 

El sistema, que no da puntada sin hilo, no duda en promocionar a quién mejor sirve sus intereses, aunque se trate de un ceporro redomado; tan es así que no puedo menos que recordar dos hechos que viví en primera persona; uno con un concejal del PSOE y otro con un concejal del PP, ambos del Ayuntamiento de Castellón, en cuya defenestración política me cabe el honor de haber tenido parte principal. En ambos casos, y en actuaciones realizadas con años de diferencia, recibieron sendas patadas hacia arriba, siendo destinados, una vez comprobada su mayúscula incompetencia, a diputados regionales. No me cabe duda que, caso de haber continuado con el enfrentamiento, hoy serían, como mínimo, ministros. Y todo, naturalmente, cae en el ámbito del T.D.T.

 

T.D.T. que abarca todos los ámbitos, ya que si tal sucede en el terreno de la política, no deja al margen el terreno de la Universidad, que a este paso llegará a denominarse "Erialidad", y ¡cómo no!, en el terreno del periodismo, donde desemboca todo miembro vil capaz de enlazar dos palabras que sirvan para los intereses del sistema, y donde puede rumiar en el pesebre, amparado en las subvenciones que recibe y sin las cuales acabaría engrosando los comedores de Cáritas.

 

Con el servicio de tales elementos, el sistema puede abordar todas las barbaridades con que castiga al ser social; sin ellos, le resultaría dificultoso condenar a las familias; no podría inmiscuirse arbitrariamente en los asuntos privados, y no podría asesinar el derecho natural propiciando el asesinato de neonatos o separando a los hijos de los padres al amparo de leyes inicuas enmascaradas en la defensa de derechos extraños que sólo favorecen la desestructuración familiar y la destrucción final de la sociedad.

 

Pero el sistema condena a la sociedad a todo lo manifestado, y en concreto a los niños adoptados por homosexuales, y son palabras del juez Fernando Fermín Calamita a ser  cobayas humanas. Cobayas al servicio de intereses contrarios a la Justicia y contrarios a la Familia. Pero claro, estamos en el T.D.T., y toda esa actuación va acorde con el mismo. Y por eso, el sistema condena al magistrado juez de familia de Murcia Fernando Fermín Calamita a la pena de dos años, tres meses y un día de inhabilitación para empleo o cargo público, por haber actuado con honestidad, en contra del espíritu de las leyes que nos son impuestas, al haber intentado impedir que una criatura humana fuese adoptada por dos lesbianas.

 

Copio un comentario de internet al respecto: "La Justicia está hecha unos zorros. Voy a tratar de entenderlo. Si le retiras el pasaporte a Polanco, estás muerto judicialmente. Si pides mas informes antes de conceder la adopción de una criatura a una "asociación de intereses" te inhabilitan 2 años. Si le das un tortazo a tu hijo date por jodido. Pero, ojo, atención: si dejas volar narcos no pasa nada; si no cierras un solo sumario no pasa nada; si no investigas chivatazos que evitan detenciones de terroristas no pasa nada; si te dedicas a pulular por el mundo en busca del Premio Nobel en lugar de desatascar tu juzgado, no pasa nada; si ahora eres juez, ahora político, ahora juez, ahora político pero sin dejar el juzgado, no pasa nada. Esto de ser gay es para pensárselo. Yo a los Reyes Magos voy a pedirle un disfraz de "gay, nazionalista, y de la SGAE", que con ello puesto, por lo visto, tienes todas las puertas abiertas... y aquí no pasa nada. Hasta cuando?"

Pués eso, T.D.T, y es que T.D.T., significa no otra cosa que "TIEMPO DE TIRANÍA". Nuestro tiempo.